NOTAS

Cosecha propia. Andando por ahí, recojo una a una sonrisas que voy encontrando en mi paseo. Algunas llevan un abrazo con lazo zapatero al cuello y me envuelven con historias que se cuelan en mi cerebro y me reconfortan. Sonrisas que llegan de cualquier lugar, incluso en pobres brisas marinas, sonrisas cómplices y muy valiosas. Miro mi bolsillo y está lleno de ellas y las noto, qué gran cosecha, será una buena siembra? O será que tengo los mejores amigos del universo????

lunes, 8 de octubre de 2012

¡¡¡SORPRESA!!!





ELS MANELS - ANIVERSARI



Fui yo la que, como siempre la lía, comenté la idea de organizarle una fiesta para los 18 años de Mar. Sin dudarlo, tanto en casa como algunos amigos nos dijeron que contáramos con ellos.

No es la primera vez que organizamos una fiesta de este tipo, pero mientras duran los preparativos la emoción se aloja en la boca de mi estómago. Llamadas a todas horas, mails cuidando no incluir a Mar, mensajes, encuentros a escondidas para organizar el día X a las 9. La fiesta desató una avalancha de ideas.

“Podíamos adornar el salón con guirnaldas, y llenar la sala de globos de colores, como en una fiesta infantil” propuso alguien. – No, no mejor compramos una tonelada de ganchitos de color naranja, de esos que te dejan las manos teñidas una semana, - Y también brioxes con Nocilla o mortadela de olivas, ¡ah! y el pastel de galletas María, sin gluten claro.

Cada nueva sugerencia desataba un sinfín de carcajadas. Hubo un momento que no sabía si estaba montando una fiesta de 18 años o eran realmente 8. Las ideas de globos, bandejas de bocadillos de Nocilla y jarras de zumo en polvo me dejó algo descolocada.

No, no tocadiscos me niego, que Mar casi ni lo ha conocido, no me fastidies. Pero si lo piensas un poquito ¡redios! ¿Quién no tiene guardados aún vinilos de Parchís, esos que eran de color azul y que negaría ante un Juez que los ha escuchado?

Por fin todas esas ideas se dejaron en reuniones más que divertidas y organizamos una fiesta con máscaras, grupo de Rock, velas y delicatessen, las guirnaldas fueron las únicas invitadas. El colofón en formato vídeo y Flashmob.

Entre recuerdos, anécdotas y muchas más llamadas, por fin llegó el día .. Ya de buena mañana aparecimos Ita y yo, Juanjo y Juan Carlos fueron los siguientes y algunos asaltaron la sala a media tarde para ir organizando todo. Se dictó una orden clara y tajante de estar todos antes de las nueve. El trato con Paula (la amiga que la traería vilmente engañada) era que no aparecerían antes de esa hora, pero tampoco que nos hicieran esperar mucho... Puñetero aparcamiento, los coches fueron un problema añadido. Estaba prohibido aparcar demasiado cerca. Mar tiene, entre sus virtudes el de reconocer los coches de todos sus amigos y conocidos. Con lo cual, a partir de las siete de la tarde, una caravana de vehículos daba vueltas a la zona tratando de localizar un sitio libre, escondido, y que no estuviera cerca del casino. Tratándose de Masnou, parecía tarea imposible. Pero, por supuesto, lo conseguimos. Y así nos fuimos encontrando poco a poco todos en la sala.

Lo primero que pensé al llegar fue que, más que una fiesta, quizá le hacíamos una putada. Ella había pedido fiesta, pero mamá no demasiados viejos, ja, ja, ja… Hubo más jóvenes como no… La sala parecía haber sido asaltada por los Geos. No había nada en su sitio original. Las mesas arrinconadas bajo las cristaleras emplomadas, las sillas contra la pared, el grupo de Rock en una esquina, las paredes llenas de guirnaldas. Desde luego le iba a impactar, no me cabía la menor duda. Sus amigos estaban todos, está claro que Mar deja huella.

Yo era la encargada de recibir el mensaje de aviso que mandaría Paula, la amiga de Mar, cuando les faltaran 5 minutos. Después, un mensaje justo al entrar en el portal nos puso a todos más o menos en silencio. Todo estaba listo, sólo faltaba esperar. Y para pasar el rato empezamos a imaginar reacciones posibles. Por supuesto, todos opinamos.

- No llora, te digo yo que esta tía no llora.
- Yo creo que sospecha algo, espera que le liemos alguna.
- Lo mismo se enfada, je je je.
- ¿Y si al entrar hace un comentario a modo de qué sosos mis padres, no me han montado nada para mi cumple? ¿Qué hacemos?”
- Pues toser.

Las nueve menos cuarto. La gente empezaba a estar nerviosa. Yo miraba el móvil cada quince segundos. Parecía una adolescente esperando un mensaje del novio. Cuando entró el mensaje lo leí en alto: “Estamos en la farmacia. Tardamos cinco minutos”.

Esas cuatro palabras desencadenaron una histeria colectiva en forma de ataques de risa y carreras por la sala sin rumbo fijo. Apagamos las luces, abrimos las ventanas y algunos empezaron a mover los brazos como quien espanta moscas. En conjunto, resultábamos ridículos. No se cierran las puertas, jope no va a entrar si lo ve todo a oscuras…

Juanjo trató de poner orden mandándonos callar. Intentaba, desesperadamente, que nos organizáramos.

- A ver, nos ponemos en la parte izquierda de la sala, con las máscaras puestas y cuando encienda la luz gritamos todos a la vez ¡Sorpresa!
- ¡Los niños delante!
- No, mejor gritamos “¡Moltes Felicitats!”
- Pues a mí me mola más sorpresa, es más peliculero.

Faltaban unos segundos para que Mar entrara por la puerta y nadie parecía ponerse de acuerdo, ni escucharse, ni tranquilizarse. Yo seguía con el móvil en la mano, esperando ahora la llamada perdida que nos indicaría que estaban entrando en el portal. Desde ese mismo instante no se permitía ni siquiera respirar.

Cada uno buscó un lugar en la sala alejado de la puerta. Juanjo agazapado tras una de las puertas, Juan Carlos tras la otra con los petardos, apagaron luces, y esperamos nerviosos hasta que llegó la señal acordada. Y entonces sí, se hizo el silencio. Sólo unos segundos, porque enseguida alguien tosió.

- Tápate la boca o te ahogo – se oyó protestar a su lado.
Risas ahogadas y algún “ay no me des”.
- Me meo – dijo alguien.
- Te aguantas – le contestaron.
Más risas ahogadas.

A mi lado, un amigo comenta que tiene algo en el ojo y le está llorando. Tranquilo, le digo, así parecerás emocionado, ji ji. Pero no muevas ni un pelo.

Justo en ese momento se oye el sonido de sus pasos, resuenan los tacones en el suelo. ¿Por qué no hablan? ¿Sospecha algo? Silencio. ¿Qué está pasando? Unos segundos, interminables para los que estábamos dentro, y por fin dice algo. No nos llegan sus palabras con claridad pero si unas risas. Me parece que el que tosía antes vuelve a toser, muy bajito. ¡Qué entren ya!, pienso.

Nos llegan más voces y veo la sombra de Mar al otro lado de la puerta.. Por fin se acerca, y pregunta pero si está todo a oscuras…Y es justo entonces cuando entra y con las manos en la cara suelta un grito. El bolso se le cae al suelo y las lágrimas se deslizan por sus mejillas...

- ¡Sorpresa! – gritan unos.
- ¡Felicidades! – gritan otros.
- ¡Ya era hora! – grita el que no paraba de toser.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

ANDY WILLIAMS - MOON RIVER









Ayer junto a mi escrito añadí una canción emblemática Moon River, interpretada por Audrey Hepburn. También comenté que quien realmente lanzó a la fama este tema fue Andy Williams, en su interpretación en la ceremonia de los Oscar de 1962. Cuál ha sido mi sorpresa cuando hoy por la tarde me ha llamado una amiga para comentarme que éste había fallecido.

Inconfundible con su smoking negro de grandes solapas y una canción de Henry Mancini cantada muy muy despacito, este es mi pequeño homenaje a una voz, que sin haber llegado a la popularidad de Sinatra u otros de la época destacó por su gran calidad vocal y exquisito gusto. Si tenéis a alguien al lado cogerle de la mano y muy poco a poco dejar que la música os lleve.

¡Buenas noches Andy!

martes, 25 de septiembre de 2012

VIVIR A COMPAS O CRISIS DE ESCRITOR






Consejo: escuchar esta canción mítica del cine, premiada en los Oscar de la película , Desayuno con diamantes, mientras leéis el escrito de hoy, creo que le va de perlas, je je je. Moon river con la cálida voz de Audrey Hepburn, en ese fragmento de la película. No se si queda alguien por versionarla pero hoy me quedo con Audrey, que me disculpe Andy Williams que fue el que la llevó a la fama y la interpretaba fantásticamente bien.




VIVIR A COMPAS O CRISIS DE ESCRITOR


Como me gusta Barcelona. Muchas veces pienso, como cuando mi madre me decía “dónde vas tan pronto que aún no han puesto las calles” que hay alguien encargado en pulsar un botoncito que enciende cada mañana la vida en ella, para que todo se ponga en movimiento en el momento preciso.

Camiones, coches zumbando, camareros con aroma de café recién hecho, mangueras que quitan las legañas a las calles, persianas arriba con olor a pan y bollos, los más madrugadores pronto dejan sentir su soplo mañanero, quiosqueros y algunos zumbados por el jogging, son los primeros en cambiar las calles del blanco y negro al color.

Desde mi balcón tengo una maravillosa vista de la plaza. Ahora vacía y limpia. De momento sólo hay algunos peatones que la cruzan y rompen su equilibrio, me acerco a mi momento a 1,20 € de café matutino, las mesas me dejan espiar los movimientos de esos primeros transeúntes, saco de mi mochila mi libreta verde y un lápiz, hoy aunque ya ha empezado el otoño será un día cálido y soleado. Dejo que el primer rayito se enrede en las páginas en blanco…

Después de desayunar me dirijo a deambular por las calles donde se concentran las mejores librerías de la ciudad, entrar en ellas produce en mí un efecto relajante. Vagabundeo entre sus estanterías, siempre hay alguno que despierta mi curiosidad, hoy uno con un título corto y bajo el brazo lo pago y salgo otra vez a la calle, que ya se ha llenado de gente y decibelios a ritmo urbano eso adormece mis instintos naturales. Me extrapolo a ese compás cada vez más rápido y levanto la cabeza para ver el cielo azul de Barcelona.

Tras un par de horas, llego a mi rincón favorito de un bar de barrio, lo encuentro vacío. Un camarero uniformado me sonríe al entrar y me da a elegir mesa en la terraza, “la que hay junto a la ventana”, le pido, no puede ser otra, es algo así como mi escondrijo. Desde ese lugar tengo acceso visual a la calle, al resto de mesas, hoy me he levantado especialmente curiosa y eso me ayuda a escribir. Le doy el primer sorbo a la cerveza y mis labios se mojan de espuma, observo al camarero con detenimiento, debe rondar los cincuenta, delgado, viste ropa sobria y zapatos gastados, pero destaca como siempre, esa amabilidad perenne y no me cuesta inventarme una vida, le guiño un ojo y levanto mi jarra, “por ti” pienso, abro mi mochila de nuevo y busco mi lápiz otra vez.

Estoy inventando una novela, una historia, la de alguien que sueña en ser pintor renacentista en un mundo rendido al diseño gráfico o mejor un escritor que de vez en cuando se queda mudo ante el ruido de vidas falsas, quiero ponerle rostro y lo fijo en mi cerebro para describirlo en palabras.

Una hora más tarde abandono el local que ya se ha llenado de gente y me escabullo rápidamente.. y guitarra en mano, me voy a donde empecé a confeccionar historias que debí haber vivido antes.

viernes, 21 de septiembre de 2012

SOLDIER'S EYES - JACK SAVORETTI










Deleite para los oídos, con una voz madura y muy personal Jack Savoretti puede hacernos viajar desde Simon & Garfunkel (ja ja sin Garfunkel) hasta Jackson Browne con su The Proposal un cañonazo sonoro.

Es difícil explicar lo que me transmite saborear esta joya Soldier's Eyes. En esta ocasión, para escribir estas líneas necesitaba escuchar el tema, el lápiz escribe con el violín de fondo.

“De pequeño solamente pensaba en sentarme debajo de un árbol con un cuaderno y hacer poesía” , Jack Savoretti ha logrado su sueño, poesía, elegancia y exquisitez.

Como a mi, le encanta manchar páginas en blanco con letras y notas (uy yo notas no), dice que todo lo que consigue es porque las pequeñas cosas que hacen que el mundo se mueva con una cadencia distinta, con un particular contoneo musical, deben tratarse una a una como una gran banda sonora.

Maravillosa sorpresa su tercer álbum Before The Storm, un compendio de poesía, Rock N Roll, Folk y Contry, mantiene intacta su esencia. “Antes de la tormenta” canta a las ilusiones, a los deseos, a las batallas, a los miedos y a las victorias de cualquier persona que se cruza contigo en la calle, a cada uno de nosotros que no saldremos nunca en un best seller o en una película de éxito.

Otras piezas como Take me Home sorprenden porque consigue casi la perfección al empastar y superponer voces, brillante. Una más, Not Worthy una genial maravilla llena de melodías y sonrisas que llenan el estómago de mariposas.

Una delicia de disco, el mejor momento para escucharla entre sábanas blancas un domingo por la mañana, en el coche o en uno de esos ratitos de abstracción personal.

CUENTOS FORÀNEOS EN EL SIGLO XXI, AÚN EXISTEN LOS TROBADORES




lunes, 10 de septiembre de 2012

UN ANTES Y UN DESPUÉS


Se acabó el Kit Kat. Pues bien, aterrizada ya después de unos días de vacaciones reinicio mi Tam Tam personal. Lo curioso de estos días ha sido que escribiendo, escribiendo han salido todo tipo de cosas, que irán cayendo por aquí, pero lo que un día salió sin más fue esto, un antes y un después. Todo tiene su explicación, tengo una gran amiga que su verano ha sido un desastre, una agonía ver como su madre empeoraba día a día, se ha tenido que acostumbrar a oír: mejorar no va a mejorar, que siga igual un milagro (manda leches) y empeorar seguro, no le queda mucho, así que después de escucharla cómo, con todo tipo de detalles, ha hablado de ella y curiosamente no del presente sino de su juventud, de cómo ha sido su vida, de que era una romántica empedernida y eso sin regocijarse en su irremediable enfermedad, surgió en mi cabeza una vida cualquiera, una vida más… en la ciudad preferida de su hija, va por ti Neli.
A medida que pasan los años, todos deseamos estar rodeados de aquellos que nos aman, que nos quieren de verdad y  la madre de Neli ha tenido y tiene amor a raudales, atenciones infinitas y tu sin demostrar nunca el cansancio.

¿Todo empezó así? ¿O no?

Abrí la puerta y solté la maleta, tiré el bolso sobre la cama y me dejé caer sobre la otra, con los brazos abiertos en un gesto que creo que hacemos casi todos los humanos cuando entramos por primera vez a la habitación de un hotel.
Clavé la mirada en el techo y me fui abandonando a un sin dormir que no me dejaba ni parpadear, froté mis pies y me desprendí de los zapatos y sin cambiar de postura mantuve una sensación de bienestar, de paz, de mi propio olor y me dejé apoderar por el sopor, segundos o minutos pasaron hasta que decidí incorporarme y me quedé sentada sobre la cama. No tenía la entrevista con el editor hasta la cena.


El taxi nos acerca al Hotel, aquel que me dio la oportunidad de conocerte, luce un sol espléndido y bajo del coche con inseguridad, me alargas la mano para ayudarme, me duelen los huesos, aún no me he acostumbrado que debas hacerlo tan a menudo, me dedicas una sonrisa a modo de ven pequeña y te devuelvo la mía. Mecánicamente logro que mis piernas se pongan en marcha, moviéndolas poco a poco, logro salir y andar con inseguridad, recuerdo mis traspiés y tu lo intuyes, me coges aún más fuerte.
Parece que no hayan pasado los años, alguna lámpara y una mano de pintura más actual, pero todo sigue igual, nos acercamos al ascensor, piso segundo, aún apoyada en ti entramos en la habitación. Doy por imposible lanzarme sobre la cama...


Bajé al restaurante, bonito y sin grandes lujos, me senté en la mesa junto a la terraza y abrí mi libreta de apuntes garabateando algunas líneas que me danzaban en la cabeza desde hacía un rato. Al principio no te vi, te acercaste tu y te presentaste. – ¿señorita Helena? Soy Luca Ambroggio de la revista Messura, - ¡Ah! si soy yo Helena, Helena Ponce, encantada, me levanté y te di la mano. Estuvimos hablando de la revista, del artículo que estaba escribiendo, el primer borrador te había encantado y te interesaste por otro posible artículo para la próxima edición, cuando ya habíamos acabado el café me propusiste enseñarme Roma…


Me pongo frente al espejo, no me he acostumbrado a que mis piernas se hayan arqueado, mis manos no respondan igual y mi mente sea cada vez más lenta, puñetera enfermedad, pero debo apresurarme si quiero arreglarme a tiempo. Tengo el vestido preparado y los zapatos junto a la cama, me visto lentamente y con cuidado, levanto la mirada para ver el resultado… ahí veo a Luca tras de mi mirándome. - ¿Te acuerdas? – le pregunto – Si, cómo voy a olvidarlo, todos y cada uno de los detalles me lo recuerdan, cuántos años y cuántas ilusiones.
Sonrío aunque se que muchas de ellas no se cumplirán, pero muchas otras si se han cumplido, con eso me quedo. – Toma Helena – y me acerca una caja de color marfil con un gran lazo color burdeos, apresuradamente la abro y veo un precioso vestido azul celeste, se me dibuja una sonrisa cubrirá mejor mis torpes piernas, noto la emoción e intento disimularla, me he vuelto de lágrima fácil y pasan imágenes de cuando le conocí por mi cabeza como si de una película antigua se tratara…

 
Me pierdo por Roma, sus calles, sus historias, sus gentes y Luca… no logro entender qué es lo que estás despertando en mi pero eres como un libro lleno de historias a todo color, me paseas por todos los rincones de la ciudad.  Después de pasear por la fabulosa piazza Navonna nos acercamos a una cafetería. A simple vista no tiene nada de particular, un cartel simple donde pone café Sant’ Eustachio – aquí saborearás el mejor café del mundo, fíjate que el encargado de la máquina de café está de espaldas al público – me dijo Luca, - hasta 4.000 cafés al día se preparan. Al entrar en la pequeña plaza de la Fontana di Trevi me da un vuelco el corazón cuánta belleza, la fuente de los cuatro ríos, demostración de rivalidad entre dos artistas Borromini y Bernini, me explicaste que parece ser que el último temía que se derrumbara su obra ya que Borromini había construido la Iglesia Sant’Agnese in Agone justo en frente y la figura que representa a uno de los ríos alza la mano protegiéndose, cuánta ironía…




Luca ha reservado la mesa junto a la terraza, bajamos pronto con mis puñeteros movimientos pausados, debo tomarme mi tiempo. La cena ha sigo exquisita y el vino delicioso, ¡cómo no! no hemos parado de hablar, de la revista, de los paseos por la ciudad, Luca dejó Roma por mi - jamás me arrepentiré de dejar esta ciudad, cuando amas tus orígenes nunca dejas de llevarlos contigo y la recompensa valía la pena, no lo dudé ni un momento. Nos hemos reído y nos hemos atropellado, yo más que él, apuntando alguna anécdota. Coges mi mano entre las tuyas, qué afortunada soy.

Parece que nos conocemos de toda la vida, me gusta y siento cosquillas cada vez que me miras a los ojos. La noche antes de irme decidimos cenar en la misma mesa del rincón y tras recordar la ruta turística de la ciudad de la plata me rozas la mano… una descarga me recorre todo el cuerpo y respondo a tu gesto dándote la mía, a partir de ahí una vida…


Han mermado mis movimientos pero Luca sabe cómo y cuando sacar un conejo de una chistera, sabe adaptarse y hace sentirme la mujer más bella del mundo, ayuda a quitarme el magnífico vestido nuevo y acostados uno junto al otro nos dejamos llevar por los recuerdos de Roma que permanecerán en nuestra memoria…


Neli tu madre es muy afortunada por estar acompañada de los suyos, que a pesar de su enfermedad le han dado la mano para acompañarla, deja buenos y grandes recuerdos…

lunes, 6 de agosto de 2012

A MEDIA PERSIANA POR VACACIONES



WEEZER - Island in the Sun (Spike Jonze Version)


Queridos amigos todos

A partir de ahora y durante las próximas semanas me vais a perdonar la ausencia o los pocos los escritos que subiré. Seguiré borroneando y escribiendo pero por desconexión física y mental no tendré la oportunidad de subirlo todo a mi pequeñito rincón, a la vuelta cuando conecte de nuevo os cuento. Me llevaré páginas en blanco esperando impacientes al duelo de blanco contra blanco, con un lápiz como testigo presencial. Y como hasta ahora no me había dirigido directamente a todos, poquitos pero intensos amigos, os envío cuatro líneas de Kit Kat y cómo no llenas de colores.

Narices llegó la primavera y el blog, narices que llega y a mi me pilla hibernado, me pasa siempre y debo sacarme de encima esa resaca corporal, pero sin grandes esfuerzos me primavero rápidamente, los días se alargan y las horas cada vez se hacen más cortas, pronto las vacaciones y yo sigo leyendo, apuntando y desplegando esa historia que vive conmigo en un escondrijo, cada detalle es una posibilidad y cada idea un nuevo hilo conductor de “La luz inventó los colores”. Ay chicos, tengo tanto que explicar, relatar, que vivir que no encontré tiempo para escribiros cartas a vosotros, pero este impás veraniego es una buena excusa.

Sois de gran ayuda, gracias por oírme, escucharme, y leerme, sed felices e impregnaros del sol, no dejéis que el frío del invierno os enfríe aún queda mucho para que llegue, mantened la transparencia infantil, sin pensar y sin prejuicios, tal cual, aprovechad estos días y abrid la ventana, cocinad para dejar que el olor a arroz inunde el paisaje, un delicioso aroma que conquistará al que pasee cerca, si paso yo fijo que entro.

Si se presta la ocasión me dejaré caer por aquí, aunque no aseguro nada el trekking y el mar me llaman demasiado, cuando regrese volveré a mi querido rincón ese que genera una imagen en mi cerebro con un sillón orejero de los de antes.

Por lo pronto dejo esto, ¿qué mejor que un tema playero para estos días? Para uno de esos momentitos en los que lo único que se debe hacer es disfrutar de una bebida y la buena compañía

Nos leemos !!

viernes, 3 de agosto de 2012

CELÍACOS Y AHORA ENCIMA NOS SUBEN EL IVA



 "Los celíacos exigen al gobierno que no suba el iva de la harina sin gluten"
  el economista.es

Tengo dos hijos celíacos, jope que fea es la palabra o sea que me gasto una pasta cada mes para comprar, pan, pasta, galletas, harina y derivados, y encima ahora van a subir el IVA, mecagüen.

Te crees que nunca puede ser peor incluso puedes llegar a pensar que ya lo tienes todo controlado y toma, te invitan a una comunión o una boda o te apuntas a una cena de tu club preferido, pues mejor no me pongo tacones porque fijo que me la pegaré con la puñetera realidad.

Así qué mejor manera de explicarlo que escribiendo una situación cualquiera, me la invento, voy a gritar de la forma que mejor me se expresar:

Un sábado cualquiera, bodas de plata, o de oro, o de… nada que les felicito, ja ja ja,  yo siempre aviso, a la que confirmo nuestra asistencia, que recuerden que mis hijos son celíacos. – Ningún problema Ana ya lo hemos comentado y como hay otra persona intolerante a la lactosa les encajarán el menú para ellos. – me responde mi tía. – Uy qué bien esta vez voy sin Tupper!!!


Oído cocina tres menús especiales, apagado o fuera de cobertura en este momento.

Llega la hora de la comida:

Doy un vistazo al menú del evento y… pues fijo que no comeréis lo mismo que el resto, me juego el cuello y no lo pierdo…

Mi tía se acerca y me comenta, - cariño no te preocupes que se lo he recordado infinidad de veces, está todo controlado, si es que es un cielo la mujer.


MENU
Croquetas de pollo (meeeec, error)
Calamares a la romana (meeeec, error)
Ensalada de queso de cabra con picatostes (toooma harina)
Canapés (de pan fijo)

Salmorejo (qué fácil es mantener la operación biquini)
Carne al horno (a vuestro gusto, me lo estoy inventando)

Pastel (mmm mis dudas…)

Vino, cava y refrescos (si solo hay esto hoy cogen una turca)

... nos sentamos a la mesa, preguntan por los raritos y ¡la primera en la frente! (a mi claro, por hablar) les plantan dos barras de pan sin gluten, se me va la fuerza por la boca.

- las cosas están cambiando – digo yo 

Angel prueba el pan y ya hay tema de si es comestible o no. Este es de lo mejorcito que hay, otros son puro serrín puaff!! – comenta mi hija Mar.

Empieza el desfile, platos y platos ¡Una de croquetas, una de picatostes y una de calamares! Y luego, canapé 1, canapé 2 y canapé 3… cuánta comida. A mis crías humanas que tienen menú especial seguro que se lo pondrán después.

- Paciencia., pienso yo.

Los minutos pasan, los invitados comen y comentan y yo miro y ellos esperan. Pasan más minutos y los platos se van vaciando, ellos siguen esperando y la de la lactosa también.

Llamo al camarero y le recuerdo que hay dos personas a las que no les han servido los platos, me ha fulminado con la mirada, pero si se lo he dicho con la mejor de mis sonrisas, espera que saque el Bulldog que llevo dentro.

Mi hermano me comenta - No me extraña que los celiacos se cabreen a la que salen de casa.

Toma debate, pero es que siempre pasa algo...

Se acerca el camarero (el resto ya ha acabado de comer, llevamos más de media hora y aún queda comida en la mesa, no por falta de hambre sino por la gran cantidad que han puesto) Corriendo les ponen unas verduras a la plancha, a Mar y a Lucas ya les gustan las verduras, pero el peque ha arrugado el morro aunque no lo duda y le mete el tenedor inmediatamente; si es que acompañado con hambre... a la de la lactosa le ponen los embutidos, ¡cómo no! tienen que retirar los embutidos y volver, después de esperar un buen rato otra de verduras para ella.

Mi tía ya se está poniendo de color morado, - no padezcas, aunque no logramos acostumbrarnos, esto pasa habitualmente.

El resto ya comemos el segundo. A los míos les plantan ¡¡carne rebozada!! ¡¡con dos cojones!! (perdón). Escoba en mano me levanto, le digo que hay un error al camarero, que ellos no puede comer eso y el camarero me dice que no pueden hacer la carne a la plancha. Ja, ja, ja me mondo a la de la lactosa la carne le ha caído con salsa (no apta) manda huevos.

Mi tía se levanta y venga otra con escoba intenta arreglar el tinglado.

Salmorejo. Ellos na de na y otra vez el camarero se acerca (fijo que está picao) y me dice que si les trae ya el segundo o esperan a los demás porque el Salmorejo no pueden. Grrrrr ya sé que no puedo gruñe Mar y deciden esperar a los demás. Toma puré de verduras para substituir, Lucas se está poniendo de color verde y no es por las verduras, está gracioso ja ja.

Carne al horno con no sé qué verduras (no los voy a engordar ni a tiros). Con la excusa de que lo han hecho de otra forma, el suyo está recalentado y frío.

¡¡¡Bien!!! Llega la tarta, el camarero (grrrr) me informa que no pueden comer la tarta (gracias majo) y que si quiero otra cosa. ¿Qué hay?, pregunto. Fruta, responde él. ¿Sólo fruta?, pregunta Mar. - Sólo - responde él (¡¡la madre que lo matriculó!!). Pues no queremos postre, mamá – ¿Hay helado? – pregunta Lucas, el camarero suspira y se va.

Unos segundos después, un trozo de mousse en sus platos, con ¡bizcocho por debajo! ¡ARRGGGG! ¡Noooooo! No me fío ni un pelo y no pienso preguntar ni investigar, retiro los platos.

Coletilla final, no dejaremos de compartir comidas, meriendas o cenas fuera de casa, me da igual que un camarero me conteste al informar que mis hijos no pueden consumir gluten, que – no, no, si leche no ponemos! – la leche, la leche, la mala leche que a mi se me pone al oírlo. Mi tía ficticia no falló clarísimo que no, el restaurante (no te comprometas e infórmate debidamente)

Y que sepáis que he escrito esto porque sólo faltó la noticia del SUBIDÓN DEL IVA, también para los productos sin gluten, raritos ellos y más pobres nosotros, será que me quieren arruinar para no dar más problemas en un restaurante, JA               JA                 Y MÁS JA.